En la India, trabajadoras registran tareas de limpieza, cocina y cuidado para enseñarle a sistemas a actuar en espacios físicos, manipular objetos cotidianos, calcular la fuerza adecuada y reconocer qué cambia de una situación a otra.
La información muestra una secuencia de pasos, permite observar la posición de objetos, la velocidad de los movimientos y las variaciones que aparecen durante una tarea aparentemente simple.
En un informe, la agencia de noticias France Press, tomó el ejemplo de una mujer que carga cerca de 90 videos de cuatro minutos en una aplicación identificada como Objectways y recibe unos 2,5 dólares por hora.
La actividad forma parte de un mercado de recolección de datos que crece junto con los proyectos de robótica, en un país con 490 millones de trabajadores informales.
