En medio de la ola polar que afecta a todo el país, la demanda de gas alcanzó niveles récord y obligó a tomar medidas de emergencia. El Gobierno decidió interrumpir el suministro a industrias y estaciones de GNC en varias provincias.
La Secretaría de Energía explicó que la medida afecta principalmente a las regiones del interior del país, donde se cortó el suministro incluso a contratos en firme, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la mayoría de las estaciones de GNC siguen operando normalmente porque cuentan con contratos que garantizan el abastecimiento.
La situación expuso nuevamente las debilidades estructurales del sistema energético argentino, que sufre por la falta de inversión y por una infraestructura insuficiente para enfrentar picos de demanda. También influyó una menor inyección de gas desde algunos yacimientos de Vaca Muerta, agravando el problema.
La última vez que el Gobierno había recurrido a estas medidas fue en 2024, pero ahora la situación fue más crítica por el intenso frío que afecta a todo el país. El Comité de Crisis, que reúne a las transportadoras, distribuidoras, el ente regulador Enargas y el Gobierno, continuará monitoreando el abastecimiento.
Mientras tanto, el Ejecutivo pidió a la población que reduzca el consumo de gas en los hogares hasta que pase la ola de frío.
