Zohran Mamdani, primer inmigrante en llegar a la alcaldía, propone medidas que buscan cambiarle la cara a una de las ciudades más desiguales del mundo.
El flamante alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, llega con un programa de cambios que promete sacudir el tablero. Con más del 50% de los votos, el dirigente —de origen inmigrante— quiere avanzar con un congelamiento de los alquileres, más impuestos para los millonarios y la gratuidad del transporte público, entre otras reformas que apuntan a reducir las brechas sociales en la ciudad más rica y cara de Estados Unidos.
Su triunfo representa, además, un revés político para Donald Trump, a quien apuntó directamente durante la campaña. Mamdani aseguró que buscará cerrar los agujeros fiscales que permiten a los multimillonarios pagar menos impuestos, y sostuvo que su gestión buscará “desarmar las mismas condiciones que hicieron posible el poder de Trump”.
Entre sus principales objetivos figura congelar los alquileres en casi un millón de departamentos con renta regulada, una medida que podría enfrentar resistencia si el actual alcalde, Eric Adams, designa nuevos integrantes en la Junta de Regulación de Alquileres antes de dejar su cargo. También planea crear un nuevo Departamento de Seguridad Comunitaria para atender problemáticas sociales como la violencia armada, la salud mental y la situación de las personas sin techo, separado de la Policía de Nueva York.
Mamdani promete además sumar miles de docentes, reducir la burocracia estatal y ampliar el acceso al cuidado infantil. En su plan, los fondos saldrían de una reforma impositiva más progresiva, que apunta a los grandes patrimonios y a las exenciones que benefician a los sectores más concentrados.
De todos modos, varias de sus propuestas chocan con los límites del sistema político local. Para avanzar con los impuestos o con la gratuidad del transporte necesitará el aval del Concejo Municipal y del Estado de Nueva York, donde la gobernadora ya mostró reparos a subir la presión fiscal en año electoral.
Aun con esos obstáculos, Mamdani insiste en que su gestión buscará “devolverle la ciudad a los trabajadores”. En su discurso tras el triunfo, sostuvo: “Nueva York fue construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes y, a partir de ahora, estará liderada por uno”. Su llegada marca el inicio de una etapa en la que, al menos en el discurso, el poder político vuelve a mirar hacia abajo.
