La menor oferta de divisas, el fracaso en la renovación de deuda y la incertidumbre electoral impulsaron la cotización.
En apenas 48 horas, el dólar oficial minorista trepó $80 y cerró este miércoles en $1380, una suba del 6% que profundiza la tensión en el mercado cambiario. La escalada comenzó el lunes, luego de que el Tesoro no lograra renovar $2,8 billones en la licitación de deuda, lo que dejó un excedente de pesos sin absorber y elevó las expectativas de devaluación.
A eso se suma una fuerte caída en la liquidación del agro, que pasó de US$300 millones diarios a fines de junio a apenas US$50 millones en los últimos días. Con menos oferta de dólares y una demanda que sigue firme, el tipo de cambio encontró el camino libre para avanzar, superando el techo informal de $1300 que el Banco Central intentaba contener con intervenciones en el mercado de futuros.
Los dólares financieros también acompañaron la suba. El MEP cerró en $1370 y el contado con liquidación (CCL) alcanzó los $1368, mientras que el dólar blue tocó los $1380 en el microcentro porteño.
El desarme de las LEFI generó una salida desordenada de pesos al mercado, que se intentó absorber con licitaciones fuera de calendario. Pero la señal de que no se renovó la deuda encendió alarmas sobre el compromiso fiscal y monetario.
Aunque el Gobierno insiste en que la suba del dólar no se está trasladando todavía a los precios, el ritmo del alza cambia las expectativas. Por ahora, las tasas intentan contener, pero el verdadero test estará en si el Tesoro logra absorber la liquidez en las próximas licitaciones. Mientras tanto, el dólar ya dio otro salto.
