El EMAE subió 0,5% mensual y cerró un tercer trimestre positivo; el dato sorprendió al mercado en un contexto de volatilidad cambiaria y tasas reales muy altas
La economía argentina volvió a mostrar un avance en septiembre y consolidó un trimestre mejor de lo que se esperaba. Según los datos publicados por el Indec en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad creció 0,5% frente a agosto, lo que la llevó a alcanzar su mejor nivel desde junio de 2022. En la comparación interanual, el rebote fue del 5%.
El dato llegó acompañado por revisiones al alza de los meses previos: julio pasó de caída de 0,1% a un leve aumento de 0,1%, y agosto, originalmente estimado en 0,3%, terminó siendo 0,7%. Con estas correcciones, el tercer trimestre cerró con un crecimiento de 0,5% frente al período anterior, evitando así entrar técnicamente en recesión.
El Indec destacó que 13 de los sectores medidos mostraron mejoras interanuales, con la pesca a la cabeza por un salto del 58% y la intermediación financiera con un crecimiento cercano al 40%, que además fue la actividad con mayor aporte al avance general. También se observó un repunte en actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler.
El desempeño sectorial mostró nuevamente un panorama heterogéneo. La industria sigue en terreno negativo, con tres meses consecutivos de caídas interanuales. La minería continúa entre los rubros más sólidos, la pesca revirtió parte del mal desempeño del comienzo del año, el comercio creció 2,2% pero sin señales claras de despegue, y el sistema financiero volvió a ser uno de los motores del EMAE.
Pese al contexto adverso (volatilidad cambiaria, tasas muy altas y señales de aceleración inflacionaria) el resultado de septiembre sorprendió al mercado y modificó las expectativas sobre el trimestre. Con el EMAE en 153,6 puntos, el nivel supera incluso el mejor registro del actual gobierno, alcanzado en febrero, y aporta algo de impulso estadístico para el inicio del cuarto trimestre.
Aunque el dato no cambia los desafíos de fondo ni compensa la debilidad de varios sectores, sí marca un cierre de trimestre más firme de lo previsto y ofrece un respiro en medio de un escenario económico complejo.
