La divisa oficial subió $25 en el Banco Nación, mientras que las acciones locales mantienen el impulso postelectoral con alzas de hasta 9%.
El mercado comenzó noviembre con señales mixtas: el dólar retomó la senda alcista y las acciones consolidaron el rally que siguió al triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas. En las pizarras del Banco Nación, el tipo de cambio oficial minorista cerró en $1500, una suba de $25 respecto al cierre anterior (+1,7%), mientras que el mayorista avanzó 2,4%, hasta $1480,09, acercándose al techo de la banda cambiaria.
La demanda minorista presionó sobre el tipo de cambio, aunque analistas remarcan que la fuerte dolarización previa y las expectativas de menor depreciación podrían moderar las tensiones en el corto plazo. Aun así, persisten dudas sobre la estrategia del Banco Central para recomponer reservas y sobre el impacto que pueda tener el desarme de posiciones en pesos por parte del Tesoro estadounidense, estimadas en unos US$2000 millones.
Los tipos de cambio financieros también subieron: el MEP avanzó hasta $1491,18 (+0,9%) y el contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1511,05 (+0,3%). En el mercado informal, el dólar blue retrocedió levemente hasta $1430, marcando una baja de 0,3%.
En contraste, el S&P Merval trepó 4,1% hasta alcanzar 3.126.488 unidades, su valor más alto desde mayo. Medido en dólares, el índice local se ubicó en US$2069, acercándose a los niveles récord de enero. Entre las empresas líderes, sobresalieron Telecom Argentina (+9,3%), BBVA (+8,1%), Banco Supervielle (+7,3%) y Ternium (+7,3%).
El optimismo también se reflejó en Wall Street, donde los ADR argentinos registraron alzas generalizadas, con Telecom y BBVA a la cabeza. En cambio, el mercado de bonos soberanos operó con leves caídas tras las fuertes subas de la semana previa, mientras el riesgo país se mantuvo en 662 puntos básicos.
El panorama político sigue de cerca la atención del mercado: la confirmación de Manuel Adorni como jefe de Gabinete y la designación de Diego Santilli en Interior apuntan a recomponer el equilibrio dentro del Ejecutivo, en un contexto donde los inversores buscan señales de continuidad y estabilidad tras la fuerte reacción positiva posterior a los comicios.
