La divisa mayorista alcanzó los $1431 y acumula un avance del 5,6% en la semana; mientras tanto, el dólar minorista alcanzó los $1445 las miradas del mercado se concentran en el límite de la flotación y en la estrategia oficial para contener la presión cambiaria.
El dólar oficial volvió a subir este jueves y se ubicó en $1431 en el segmento mayorista, con lo que ya suma cuatro ruedas consecutivas en alza. El avance semanal es de $76, equivalente a un 5,6%, en gran medida impulsado por el salto del lunes posterior a las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires. Con este nivel, la divisa quedó a menos del 3% del techo de la banda de flotación cambiaria, que obliga al Banco Central a intervenir si se supera.
En el mercado minorista, la cotización promedió $1390 para la compra y $1440 para la venta en los bancos, valores que también se replicaron en el Banco Nación. En paralelo, el dólar blue se negoció en torno a $1400, mientras que los financieros se movieron en línea con el mayorista: el MEP se posicionó en $1435 y el contado con liquidación en $1442. La brecha entre las distintas referencias cambiarias se mantiene acotada, aunque la presión es visible.
El contexto político tras los comicios y la menor liquidación de exportaciones generan un escenario de menor oferta, en tanto que la demanda sigue firme. El mercado de futuros refleja estas tensiones: los contratos descuentan un dólar mayorista de $1449 hacia fin de septiembre y de $1586 para diciembre, lo que implicaría perforar el techo de la banda.
En paralelo, el Tesoro logró renovar el 91,4% de los vencimientos de deuda en pesos de esta semana, lo que obliga a usar parte de los depósitos que mantiene en el Banco Central para cubrir el resto. La licitación se combinó con un recorte de tasas en el mercado monetario, lo que apunta a cierta normalización, aunque en un contexto aún frágil.
El dólar se acerca a un punto clave de la banda cambiaria y el mercado descuenta mayor volatilidad para los próximos meses. La combinación de factores políticos, fiscales y financieros marcará el pulso de una agenda que se anticipa compleja en la recta final del año.
