Tras una semana de tensiones en el mercado de pesos, las entidades financieras salieron a competir por depósitos. La rentabilidad para colocaciones a 30 días subió entre 2 y 7 puntos porcentuales.
En medio de una nueva estrategia para absorber pesos tras el desarme de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), los bancos comenzaron a subir de forma agresiva las tasas de los plazos fijos. La medida busca tentar a los ahorristas y captar liquidez en un contexto en el que el Banco Central procura evitar una mayor presión cambiaria.
Las subas son notorias: algunas entidades pasaron de ofrecer tasas nominales anuales del 25% al 33% o más. El Banco Macro, por ejemplo, lideró el movimiento con un aumento de 7,5 puntos porcentuales en una semana, mientras que Santander, Galicia, BBVA, Credicoop e ICBC también aplicaron alzas de entre 3 y 5 puntos.
En la banca pública, el Banco Nación elevó su tasa del 28% al 30% nominal anual. El Banco Provincia la mantuvo en 29%, y el Banco Ciudad no modificó su rendimiento, que sigue siendo uno de los más bajos del mercado con un 26% anual.
La competencia se acentuó en bancos medianos y chicos. Voii, Bica, Reba y Mariva ofrecen entre 34% y 35% anual, mientras que el Banco de Tierra del Fuego llega hasta el 36%, el rendimiento más alto del sistema actualmente para colocaciones a 30 días.
Un plazo fijo de $100.000 a una TNA del 30% rinde $2465 en un mes. Aunque la tasa mensual equivalente (2,46%) supera la inflación de junio (1,6%), la diferencia se achica si los precios vuelven a acelerarse. En caso de reinvertir mensualmente, la tasa efectiva anual (TEA) alcanza 34,5%.
Las perspectivas para las tasas de interés a corto plazo dependen de dos factores: qué hará el Banco Central con su esquema de absorción monetaria y qué decisión tomarán los bancos respecto a la renovación de Lecaps a fin de mes. Un rollover menor al 100% podría aliviar las presiones actuales, pero mientras tanto, la suba de tasas parece haber llegado para quedarse.
