Aunque los precios regulados impulsaron levemente la inflación mensual, la tendencia de fondo sigue bajando: hace un año, la inflación acumulada en 12 meses superaba el 270%, mientras que ahora ronda el 45%, su nivel más bajo desde 2021.
La inflación de junio habría cerrado en torno al 1,8%, según estimaciones de las principales consultoras privadas, marcando un leve repunte frente al 1,5% de mayo. El incremento se explica por la suba de tarifas y combustibles, mientras que los precios de alimentos y estacionales, como frutas y verduras, se mantuvieron estables o subieron poco.
Sin embargo, más allá de este leve aumento mensual, el dato más relevante es la comparación interanual: hace exactamente un año, en junio de 2024, la inflación acumulada de 12 meses superaba el 270%. Hoy ronda el 45%, según los cálculos del sector privado, lo que implica una baja histórica en apenas un año.
Las consultoras Econométrica, EcoGo, C&T, Equilibra y el banco BBVA coinciden en que la inflación núcleo, que excluye regulados y estacionales y refleja la tendencia más estructural de precios, continúa desacelerándose, aunque a un ritmo más moderado que en los primeros meses del año. La mayoría proyecta que 2025 podría cerrar con una inflación cercana al 30%, muy por debajo de los niveles heredados del gobierno anterior.
El INDEC publicará el dato oficial el lunes 14 de julio, pero todo indica que por segundo mes consecutivo la inflación mensual se mantuvo por debajo del 2%. Aun así, los economistas advierten que los ajustes pendientes en tarifas y servicios podrían sostener la inflación mensual cerca de esos valores en los próximos meses.
Los analistas también señalan que el descenso inflacionario fue favorecido por el freno al consumo y la apreciación del peso, aunque el Gobierno deberá equilibrar estos factores con el cumplimiento de las metas fiscales y la normalización de los precios regulados.
