¿Qué es la «mafia PayPal» y qué tiene en común Elon Musk con los creadores de Linkedin, Facebook y YouTube?
A comienzos de los años 2000, la startup californiana PayPal, dedicada a los pagos digitales, fue adquirida por eBay por 1.500 millones de dólares. El episodio habría pasado al archivo de ventas exitosas si no fuera porque, tras esa venta, un núcleo de exdirectivos y programadores de la empresa decidió no retirarse, sino ocupar los principales casilleros de poder del ecosistema tecnológico global. A ese grupo se lo conoce, desde hace dos décadas, como la “mafia PayPal”.
El término, acuñado en Silicon Valley, no refiere a una organización delictiva sino a una red informal de alianzas que se mantuvo activa mucho después de la venta de la empresa original. Lo que distingue a este colectivo no es solo su origen común, sino el modo en que sus integrantes continuaron operando: invirtiendo entre ellos, participando en los directorios de sus compañías y escalando, en conjunto, posiciones de poder económico y político.
Los casos más emblemáticos son conocidos. Elon Musk, quien había fundado X.com antes de fusionarse con PayPal, utilizó parte de los fondos de la venta para lanzar Tesla y SpaceX. Peter Thiel, otro de los fundadores, creó Palantir, una firma de software centrada en el análisis de datos masivos, con contratos estatales en seguridad, defensa y salud pública. Durante la pandemia, Palantir prestó servicios a varios gobiernos para modelar escenarios de vacunación y gestión hospitalaria. Hoy es uno de los principales proveedores tecnológicos del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Otro nombre destacado es el de Reid Hoffman, que en 2002 fundó LinkedIn, la red social profesional más relevante del mundo. Por su parte, Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim, tres exingenieros de PayPal, lanzaron YouTube en 2005, plataforma que luego sería adquirida por Google. Jeremy Stoppelman y Russel Simmons fundaron Yelp, mientras que David Sacks creó Yammer, vendida a Microsoft por más de 1.000 millones de dólares.
El fenómeno no se limita al éxito individual. Lo distintivo es el entramado de relaciones que sostuvieron: capitales cruzados, respaldo político, coordinación estratégica y acceso preferencial a los principales fondos de inversión de riesgo. Ese entramado, muchas veces opaco, funcionó como un sistema de protección mutua y, al mismo tiempo, como un acelerador de escala.
A contramano del mito de los emprendedores solitarios que triunfan por mérito individual, la historia de la mafia PayPal revela una lógica mucho más estructural: el poder no se construye únicamente con innovación tecnológica, sino con redes cerradas, capital político y vínculos persistentes.
En un sector donde las barreras de entrada son cada vez más altas, este grupo consolidó un lugar de privilegio desde el cual definió parte del rumbo del capitalismo digital. El verdadero producto de PayPal no fue una billetera electrónica, sino una élite coordinada que convirtió la colaboración temprana en poder sostenido.
